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Ahorrar o invertir: el eterno dilema financiero

13 octubre 2021, Vivid
  • El 62% de los españoles utiliza preferentemente el ahorro en cuenta corriente o en metálico y 4 de cada 10 emplea tan solo un único método de ahorro
  • Los productos financieros complejos ya son empleados por casi 1.500.000 españoles
  • Tanto el ahorro como las inversiones son necesarias para tener una buena estabilidad financiera y hacer crecer el dinero
  • Es necesario un ahorro equivalente a 5 meses de salario para invertir con confianza

 

Los españoles hemos tenido una cultura basada en el ahorro durante décadas, pero cada día son más los que se alejan de esta tendencia e invierten cada céntimo en fondos y acciones. Entonces, ¿qué resulta más recomendable? ¿Invertir o ahorrar? 

De acuerdo con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el 62% de los españoles utiliza preferentemente el ahorro en cuenta corriente o, incluso, en metálico. Además, 4 de cada 10 emplea tan solo un único método de ahorro. Y, aunque por el momento, los productos financieros complejos, como fondos de inversión, acciones y títulos de renta fija, se limitan a poco menos de un millón y medio de españoles, este número no para de crecer.

Probablemente nos hayamos preguntado en más de una ocasión si el ahorro está comenzando a formar parte del pasado. Paula Cabrito, experta en finanzas para el mercado español en Vivid, nos da la respuesta: “En el término medio está la virtud. Tanto el ahorro como las inversiones son necesarias para tener una estabilidad financiera y hacer crecer nuestro dinero. Sin embargo, sí que existen situaciones en la que debemos priorizar una cosa sobre la otra”.

 

Ahorrar, una prioridad a considerar para 4 de cada 10 españoles

Ahorrar es una manera de alejarse del ciclo de vivir de sueldo en sueldo, en el que actualmente se encuentran casi 4 de cada 10 españoles, según el estudio de la CNMV. Una cifra alarmante, pues si hemos gastado todo nuestro dinero antes de llegar a fin de mes, es posible que sobrevivamos; pero si en esta situación experimentamos un revés financiero, entraríamos en un bucle de deudas y estrés del que resulta muy complicado salir. Ahorrando una parte de nuestro salario, creamos un colchón entre nosotros y la deuda, por lo que, si aún no hemos comenzado, ahorrar debería ser una de nuestras prioridades.

Debemos empezar por crear un fondo equivalente al sueldo de un mes, nuestro siguiente objetivo será igualar el salario de tres meses y luego el de cinco”, añade Cabrito. “En este punto, dispondremos de una gran cantidad de dinero, por lo que si ocurre cualquier contratiempo o, incluso, perdemos nuestro trabajo, podremos seguir viviendo con tranquilidad durante un tiempo mientras resolvemos nuestra situación”.

En este sentido, lo importante es reservar la cantidad destinada al ahorro en el mismo momento en que cobramos nuestro sueldo. Así, nos obligamos a vivir con lo que nos queda, lo cual es más sencillo que tratar de gastar menos y a final de mes apartar lo que nos ha sobrado.

Al final, si guardamos nuestro dinero en una cuenta bancaria, no lo estamos arriesgando, pero tampoco lo hacemos crecer. Y, cada año, nuestro dinero vale un poco menos, ya que la inflación encarece los artículos mientras que nuestro dinero sigue siendo el mismo”, apunta la experta de Vivid.

Invertir, una forma eficaz de generar beneficios a largo plazo

‍Cuando alcanzamos nuestro objetivo de tener tantos ahorros como el equivalente a cinco meses de nuestro salario, y continuamos ahorrando, llegará un momento en que tengamos algo de dinero extra que no necesitaremos tocar a corto plazo. Es aquí donde entra en juego la inversión. El dinero, cuando lo invertimos, está destinado a generar beneficios, que permiten aumentar las inversiones más rápidamente de lo que podríamos hacerlo ahorrando.

Si en una cuenta tenemos 1.000 euros e ingresamos 100 euros de ahorro al mes durante 10 años, al final tendremos 13.000 euros”, ejemplifica Paula Cabrito. Pero si los 1.000 euros los tenemos invertidos en un fondo que nos permite hacerlos crecer un 10% cada año y, a la par, continuamos haciendo estas aportaciones mensuales de 100 euros, al final tendremos 22.469,40 euros. La diferencia es muy notable”.

No obstante, debemos tener claro que no debemos invertir todos nuestro ahorros, pues los fondos y las acciones pueden bajar y siempre existe el riesgo de perder dinero. No hay nada de malo en una estrategia de alto riesgo, pero debemos asegurarnos de que sea la adecuada para nosotros, porque probablemente nos tiente la idea de duplicar nuestros ahorros pero ¿estamos preparados para los riesgos que conlleva? Por ello, es fundamental mantener siempre ese colchón -como mínimo un mes de salario- antes de comenzar a invertir.