News

8 tendencias inmobiliarias para este 2019

29 enero 2019, Privalore

Por Jorge Marqués, fundador y CEO de Privalore

Barcelona, 29 de enero de 2019 – El 2018 estuvo marcado por un gran impacto tecnológico vinculado al sector inmobiliario. La ‘tokenizacion’ de activos gracias al blockchain, la realidad virtual, la inteligencia artificial o el crowdfunding, fueron algunas de las tendencias que se consolidaron durante el año pasado.

Este 2019 la tecnología seguirá presente con la misma intensidad, entendiéndose como una necesidad global para todos los agentes del sector inmobiliario. Iremos interiorizándola, exigiéndola como consumidores a la misma velocidad que los móviles.  Estas son las 8 tendencias que en mi opinión definirán el sector inmobiliario este recién estrenado año.

1. Viviendas más liquidas

Actualmente existen multitud de opciones para vivir sin necesidad de adquirir una vivienda. Por ejemplo, con una tarjeta coliving es posible disfrutar de habitaciones en cualquier lugar y sentirse como en casa. Welive, Roam o Common ya confirman esta realidad.

Por otro lado, será posible transferir una propiedad o usarla como garantía de manera inmediata. Esto es, vender una parte como si de acciones se trataran y recuperarla posteriormente, o financiarla online entre particulares y transferir fracciones gracias al blockchain. Como ya hace Real, Point y Homefundit.

2. La banca pierde el paso

Tras la crisis del 2018, promotoras y constructoras tuvieron que buscar una nueva fuente de financiación y encontraron los fondos de inversión. Ahora se suma el crowdfunding. En Privalore, por ejemplo, hemos recibido 4,5 millones de inversión particular que antes quizá hubiese sido un préstamo bancario.

En los próximos años, cuando la Unión Europea unifique criterios que terminen con el monopolio financiero de los bancos o la presión social lo exija, los compradores particulares también podrán decir adiós a los bancos. Las nuevas empresas tecnológicas centradas en otorgar créditos o hipotecas a particulares, con mejor servicio y tarifas, se harán con el negocio hipotecario si la banca no reacciona.

3. Reformas virtuales garantizadas

La realidad virtual se extenderá e impactará en todos los rincones del sector, no solamente en la obra nueva, sino también en las reformas de viviendas de segunda mano. Si en la venta sobre plano de la obra nueva el promotor inmobiliario garantiza que recibirás lo que ves, en la segunda mano también debe haber un único responsable que garantice el resultado. En Privalore, con 9 millones invertidos, lideramos esta tendencia, generando ahorros de hasta un 31% a sus clientes en la compra de una vivienda.

Gafas de realidad virtual con las que se puede ver cómo será una vivienda reformada, por ejemplo

4. Las redes neuronales serán imprescindibles

El big data ya no será un privilegio sino más bien un producto básico accesible a todos. Idealista ya ofrece acceso a toda su base de datos de precios, oferta o demanda, a un coste muy bajo. Incluso existen páginas web que realizan una valoración inicial de las viviendas, accediendo a ese big data.

No obstante, no es suficiente con realizar cálculos con todos estos datos, sino que es preciso aprender de forma automática mediante el uso de redes neuronales. Introducir inteligencia artificial que permita atender a los clientes mediante un bot, que aprenda de conversaciones previas o reconozca el contenido de las fotos de un piso, es una realidad en empresas como Structurely, x.ai o Restb.ai.

5. La revolución transaccional se consolida

Del 2005 al 2015 la revolución informativa propició la aparición de los portales inmobiliarios con un uso masivo, a día de hoy, por parte de los particulares. Este 2019, la nueva revolución es transaccional: los agentes tradicionales generalistas que venden, alquilan o construyen, se verán adelantados por nuevas startups especialistas en optimizar una única transacción, de principio a fin, con menores tarifas y mayor eficiencia.

Esto es debido a que los consumidores han apoyado nuevas empresas que mejoran su experiencia en las transacciones. Los 40 millones de euros invertidos en Spotahome o la aparición de los ibuyers, que se encargan de comprar casas al contado y luego venderlas, validan esta tendencia.

6. La construcción tecnológica gana confianza

Una ola de nuevas empresas de tecnología centradas en la construcción permitirá una enorme reducción de los costes y del tiempo de construcción a medio y largo plazo, mejorando la satisfacción del cliente.

En cuanto a la oferta, el inventario de viviendas está envejeciendo. La edad media de las viviendas ocupadas por sus propietarios aumentó a 45 años a la par que la construcción de nuevas viviendas se está desacelerando, dejando el stock de viviendas estático. Así pues, la reforma se convierte en una necesidad y usar la tecnología para hacerla más eficiente también. Katerra, Houzz o Privalore así lo constatan.

7. Ganadores locales

Los nuevos conceptos tecnológicos nacidos en España y en otros lugares, se exportarán a los mercados internacionales, donde muchos de los mismos éxitos podrían replicarse y localizarse. El proceso de expansión internacional será similar al que se experimentó con Google, Amazon o Airbnb. Sin embargo, en el sector inmobiliario, las dinámicas están íntimamente vinculadas al territorio. Esta fragmentación del mercado limitará la ventaja de las empresas internacionales, abriendo oportunidades para las empresas locales.

8. Espacios saludables

El Well Building Estándar se consolidará este año como la mayor tendencia constructiva vinculada a los interiores, con más de 1.000 proyectos certificados y presencia en 34 países.

Pasamos un 90% de nuestras vidas en interiores que, de media, están entre 2 y 5 veces más contaminados que el exterior. Si cuidas tu cuerpo mimando tu alimentación, no tiene sentido que tu hogar no tenga, por ejemplo, un filtro para el aire. Las construcciones no solamente deben respetar el medioambiente, sino también cuidar a las personas. Siguiendo esta premisa, en Privalore, junto con Evalore, construimos el piso más saludable de España en el año 2016.